Tarjetas prepago para comprar productos de primera necesidad
Cáritas Española y Fiare Banca Ética se han unido para ofrecer un nuevo sistema de tarjetas bancarias prepago para que las personas participantes de las diversas Cáritas Diocesanas del país puedan comprar alimentos, ropa y productos de primera necesidad “de una manera sencilla y discreta”. Este modelo supone una apuesta por un modelo de ayuda que asegura la dignidad y la autonomía personal a la hora de acceder a estos derechos.
En la actualidad ya se han emitido más de 600 tarjetas dentro de este convenio y son numerosas las Cáritas Diocesanas (como Santander, Bilbao, Tortosa o Valladolid) que vienen utilizando este instrumento en sus modelos de acompañamiento a las personas y familias vulnerables, con el fin de garantizar de una manera digna su acceso a bienes básicos, como es el caso de los solicitantes de ayuda alimentaria en los diferentes territorios diocesanos.
Esta colaboración con Fiare Banca Ética hará posible a corto plazo la progresiva incorporación de nuevas Cáritas a esta modalidad de respuesta a las situaciones de gran precariedad, que se inspira en la dignificación de la ayuda y el respeto a la autonomía de los participantes.
Se trata de una tarjeta prepago que permitirá a las personas atendidas comprar con autonomía en los comercios de alimentación mediante la ayuda económica que reciban y se entregará a las familias que sean valoradas desde los recursos de Acogida de cada Cáritas. La cantidad asignada dependerá en cada caso de la necesidad y el número de miembros de la unidad familiar.
Con este nuevo proyecto se quiere proteger el anonimato absoluto de la persona que, por su situación actual, acude a la entidad y posibilita a las familias el acceso a productos perecederos y frescos, así como a artículos de higiene personal y del hogar.
Esta modalidad evita la estigmatización y potencia la participación e inclusión de las personas beneficiarias, al poder escoger de manera autónoma diversidad de alimentos en establecimientos de proximidad y no tener que acudir a centros benéficos de reparto de alimentos.
«Se trata de responder a estos nuevos tiempos con nuevas fórmulas que permitan cubrir las necesidades básicas desde una apuesta por la dignificación de las personas y de las ayudas, además de fortalecer el comercio de proximidad», explican desde Cáritas.





