Desigualdad de derechos en las mujeres empleadas del hogar
A muchas de las mujeres que trabajan como empleadas del hogar no se les reconoce socialmente su labor. Con motivo del Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, que se celebra este jueves 30 de marzo, Cáritas reivindica que se produzcan los avances necesarios para una verdadera equiparación de derechos, así como su reconocimiento social. Considera que el régimen especial del que forman parte es “profundamente injusto”.
Tamar Arranz, técnica del equipo de Economía Solidaria de Cáritas Española explica: “Esta falta de equiparación con el resto de trabajadores coloca con frecuencia a las empleadas de hogar en situaciones de precariedad laboral y desprotección social”. Es cierto que la ratificación del Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la posterior aprobación del Real Decreto (ley 16/2022) han supuesto un importante avance en el reconocimiento de derechos como el acceso a la protección frente al desempleo. Sin embargo, han dejado fuera otras reivindicaciones.
En ocasiones, muchas trabajadoras están sometidas a amplias jornadas, incluidas las jornadas nocturnas sin descansos o con tiempos de presencia que obligan a tener disponibilidad completa. Además, tampoco cuentan con una diferenciación profesional entre cuidados de personas y de hogar, que perjudica a la hora de la remuneración porque no cuentan con la especialización correspondiente.
Según la Encuesta de Población Activa (EPA) del cuarto trimestre de 2022, había 543.900 personas trabajando en empleo de hogar. Sin embargo, en el registro de la Seguridad Social figuraban en febrero de este año 376.151 personas dadas de alta en el régimen de empleadas del hogar. Tamar Arranz asegura que desde Cáritas seguirán trabajando para que las trabajadoras del hogar se conviertan en empleadas plenas de derechos y cuenten con condiciones laborales dignas.





