“El sinhogarismo es una realidad que no se conoce”
Acaba de cumplir cincuenta años. Es madrileño y poco a poco está rehaciendo su vida. Joaquín Cecilia vivió siete meses en situación de calle. “No fue muy duro del todo porque tenía lo básico, un techo y podía comer varias veces al día”, recuerda echando la mirada atrás de aquel diciembre de 2016 cuando se vio en un mar sin orillas. En esta entrevista habla de sus sueños y de las tareas de voluntariado que ha desempeñado desde entonces.
¿Qué recuerdos tienes de aquel diciembre de 2016?
Casi que prefiero no recordar. En esa fecha empezaron mis siete meses en situación de calle, desde diciembre de 2017 hasta junio de 2017. No fue muy duro del todo porque tuve la posibilidad de estar primero en un albergue y luego en un piso para la autonomía de Hogar Sí. Fueron siete meses de tener lo básico pero siempre con un techo y siempre con la opción de comer varias veces al día.
¿Y de ahí que hicieras luego voluntariado en Hogar Sí?
Sí pero hace dos años lo dejé. Me dedicaba a la sensibilización del sinhogarismo que es una realidad que no se conoce. Ahora hago voluntariado en Derechos Humanos y formación anti estigma en el ámbito de la salud mental con las Hermanas Hospitalarias que llevan diferentes grupos de trabajo. Estoy contento.
¿Qué le dirías a la ciudadanía para que se sume a esas tareas de voluntariado?
Tiene que ver con los valores de cada uno. Considero que hay que tener un compromiso con los demás. Hay muchos tipos de voluntariado y animo a la gente a que busque algo que le guste. Seguro que lo encuentra y seguro que les llena.
¿Cuál es tu sueño a corto o medio plazo?
Estoy rehaciendo mi vida poco a poco. Quiero vivir solo, ser independiente y llevar una vida normal y tranquila. No pido mucho más.





