“Es importante que haya una base de igualdad en la educación”
Nuria Pina es magistrada y miembro de la Asociación de Mujeres Juezas de España. Desde hace pocos años se ha convertido en voluntaria participando en el proyecto “Educando en Justicia Igualitaria”, que acerca el mundo de la justicia y la igualdad a estudiantes de instituto.
Por J. V. Martín
Uno de los antídotos más importantes para erradicar las desigualdades es la educación. Eso lo sabe bien Nuria Pina, magistrada de los juzgados de lo Social de Madrid y miembro de la Asociación de Mujeres Juezas de España. Por eso lleva varios años intentando acercar el mundo de la Justicia y la igualdad entre hombres y mujeres a adolescentes. Es una de las voluntarias del proyecto “Educando en Justicia Igualitaria”, con el que enseña a estudiantes de instituto cómo funciona el sistema judicial y cuál es la importancia de una perspectiva de género a la hora de encarar situaciones de la vida diaria.
¿Qué es “Educando en Justicia Igualitaria”?
Es un programa que realiza la Asociación de Mujeres Juezas de España junto con el Ayuntamiento en el que se acercan los asuntos relacionados con la igualdad y la Justicia a estudiantes de 4º de la ESO y Bachillerato. Lo realizamos un grupo de personas juezas, abogadas, procuradoras, fiscales, policías, forenses y letradas de la Administración de Justicia en los institutos que están interesados. De momento son 17. Hablamos y luego realizan trabajos una vez les hemos explicado cómo funciona el mundo de la Justicia desde la perspectiva de la igualdad, en concreto se les habla de temas penales, agresiones sexuales, el tema de la Ley del solo ‘sí es sí’, la violencia de género, temas matrimoniales… Todo lo que tenga que ver con la igualdad y, sobre todo, con la mujer en el ámbito laboral, asuntos de acoso, conciliación familiar y laboral, etcétera.
¿Cómo lo hacéis?
Pongamos como ejemplo un juicio laboral. Se les explica en qué consiste el juicio, por qué se llega ahí, les explicamos las normas en las que nos basamos y las tienen que estudiar un poquito. Les decimos qué es una persona abogada, qué es una persona procuradora y así con todas las personas que trabajan en el juzgado. Se les habla, por ejemplo, en un tema de conciliación laboral y familiar de los permisos de maternidad, de paternidad, las concreciones horarias que se pueden pedir… Después van directamente a un juzgado y lo ven. Hablan con personas letradas de la Administración de Justicia y entienden el procedimiento. Todo esto es algo desconocido para cualquier ciudadano y más para jóvenes. A partir de ahí, realizan su trabajo final.
¿Qué es lo más importante que debéis transmitir?
Se les acerca el mundo del derecho a su vida, porque es algo que no ven en el día a día o cuando estudian. Es importante que haya una base de igualdad en la educación a una edad más o menos temprana, en este caso, en plena adolescencia. Que sepan cómo son las desigualdades desde el punto de vista de la justicia, poder explicarles cómo es la vida real, por qué se producen, por ejemplo, los temas de violencia de género, cuáles son las consecuencias, cuál es el papel del feminismo. Todo desde un punto de vista directamente desde la justicia, basándonos en la norma y explicándoles las leyes de la forma más fácil posible. Y también intentando acercarnos al lenguaje que usan, que es bastante complicado. Yo noto que llegamos y que entienden lo que les queremos decir.
¿Por qué surge la idea?
El primer programa se hizo en Lanzarote y tuvo buena acogida. En 2019 empezamos en Móstoles, pero nos pilló la pandemia. La idea nace de una magistrada del Tribunal Superior de Justicia de Canarias que es parte muy importante de la Asociación de Mujeres Juezas. Ella lo idea y lo pone en marcha y, aquí en Móstoles, nuestra coordinadora, que es la magistrada del Juzgado de lo Social número 2 de Móstoles, lo consultó con la asociación y nos pareció a todas estupendo.
¿Cómo reaccionan en esta situación? ¿Les es desconocido o ya tienen una base en materia de igualdad por lo general?
Yo pensaba al principio que tenían menos, pero realmente sí hay una buena base de igualdad y la mayoría de jóvenes saben de lo que les hablamos. Sobre todo en el caso de las chicas, salvo excepciones. Ellas saben perfectamente que estamos en una situación de inferioridad y que tenemos que luchar por conseguir la igualdad. Eso lo tienen clarísimo con 16 años. Es cierto que en todos los grupos de los institutos hay uno o dos chicos que lanzan la idea de que se les está atacando. Pero la verdad es que no se cortan al preguntar y lo hacen de forma educada, no suele haber situaciones de agresividad. Pero en general saben y quieren saber más, nos hacen muchas preguntas. Cuando les explicas todo no ves a gente cuchichear ni durmiendo, sino que están súper atentos.
Supongo que la Ley del solo ‘sí es sí’ es de lo más comentado.
Pues sí. Lo primero que nos preguntaron algunos chicos al llegar en el mes de octubre fue que si tenían que firmar un contrato cuando se querían enrollar con una chica. De hecho, he sido yo la encargada de hablar de ese tema, sobre todo de lo relacionado con las agresiones sexuales. Les expliqué el caso de “la manada” y el de los jugadores de La Arandina. Después en noviembre empezó a tener mucho impacto en los medios de comunicación…
¿Cómo ha afectado la polémica que ha surgido en torno a esta ley? ¿Les ha generado confusión?
Bueno, parece que la Ley solo hace referencia al tema de las condenas. Muchos llegaron a la conclusión de que la Ley estaba mal hecha y que se hacía para poner en libertad a violadores. Cuando he vuelto a reunirme con estudiantes en marzo me han vuelto a preguntar por la polémica y les he tenido que aclarar que los medios de comunicación se han centrado en el problema de la duración de las penas, que se ha magnificado para echar por tierra esta Ley. Pero en realidad, la norma es muchísimo más que las penas.
Les he contado que esta ley establece un protocolo desde el punto de vista sanitario, psicológico, educativo… Para que la víctima de agresión sexual esté totalmente defendida y acogida. Antes no teníamos nada, se ponía la denuncia y se esperaba tranquilamente a cuando te tocara. Pero ahora hemos visto el caso del jugador de fútbol Dani Alves. Desde que sucedió la presunta violación en la discoteca, la chica pasó a una habitación específica. Fue la Policía, el Samur y todo el mundo necesario. Eso antes no pasaba. También les hablé de que la Ley establece que haya una serie de centros de urgencia específicos en cada comunidad autónoma. De eso apenas se ha hablado en los medios de comunicación y entiendo que jóvenes pensaran así. En mi opinión la Ley está bien hecha y, como toda ley, se puede corregir y adaptar. Así les he explicado.
Todo esto se hace con personas voluntarias y con perfiles que no suelen ser habituales en el voluntariado. ¿Cuántas personas voluntarias lo hacéis posible?
De hecho, esta es la primera vez que hago voluntariado. Seremos unas 20 personas quiénes estamos haciendo todo el programa. Somos juezas, abogadas y procuradoras, fiscales, una profesora jubilada y también participan hombres. Es complicado porque todos trabajamos por las mañanas y las clases también son por las mañanas. Por eso sería bueno que cualquier persona interesada se animase a participar, sería de gran ayuda cualquier persona del mundo de la justicia.





